Pesadilla.
En realidad esta entrada no estaba planeada, no era la que yo pensaba redactar,
Es más puede que me arrepienta y luego ni la quiera publicar.
Mientras escribo tengo un nudo en la garganta que me esta dificultando el escribir sin llorar cada que presiono una tecla.
Crecer es aquello que cada vez me aterra más, porque antes solía pensar que cuando crecías te deshacías de los problemas sin embargo la vida me ha enseñado que aunque si te deshaces de los que tienes en ese momento, peores problemas vendrán y si no aprendiste de los pasados, dejame decirte que arruinado estas.
Estoy en una etapa donde veo como todos a mi alrededor tienen problemas y yo no encuentro la manera de poder ayudarlos, quiero acercarme y saber que decirles, quitarles un peso de encima para hacerlos sentir mejor, pero a veces ni siquiera me dicen que esta mal. Les juro que no lo hago por chismosa o entrometida, en verdad quiero saber que pasa para así poder hacer algo antes de que sea muy tarde, la última vez que esperé que las noticias lleguen a mí, me enteré que ya no iba a vivir con mi mamá después de 14 años.
Pero luego me pongo a pensar, ¿y qué?
¿Qué más puedo hacer yo?
¿Qué tanto impacto tiene un adolescente de 17 años?
¿Qué más pueden hacer mis simples palabras, sentimientos o acciones?
¿A quién le interesa lo que yo tenga que decir?
Y para ser honesta, después de pensar eso el cuerpo y el alma se me llena de impotencia y tristeza, de que en realidad yo no puedo solucionar sus problemas amorosos, económicos, de salud, de estudios, etcétera.
Hasta hace unos años, yo me encontraba en los peores momentos de mi vida, era alguien que odiaba vivir de una manera inimaginable, quería matarme y desaparecer. Gracias al tiempo, la vida, ayuda profesional y de mis seres queridos, logré salir de ese horrible lugar y considero que aunque no soy la mejor persona del mundo, si soy la mejor versión de mi misma y cada día trato de superarla, pero vuelvo a lo mismo, ¿de qué me sirve esto si veo como mi alrededor esta cayendo y sufriendo?
Quiero aferrarme a los que tengo, a los que aún están a mi lado pero tampoco quiero ser egoísta y si su felicidad llegara ser que ellos se tienen que ir a otros lados, yo con trabajo y tiempo lo aceptaré.
Mi única pregunta al mundo es ¿Qué esperan de mis 17 años?
Es más puede que me arrepienta y luego ni la quiera publicar.
Mientras escribo tengo un nudo en la garganta que me esta dificultando el escribir sin llorar cada que presiono una tecla.
Crecer es aquello que cada vez me aterra más, porque antes solía pensar que cuando crecías te deshacías de los problemas sin embargo la vida me ha enseñado que aunque si te deshaces de los que tienes en ese momento, peores problemas vendrán y si no aprendiste de los pasados, dejame decirte que arruinado estas.
Estoy en una etapa donde veo como todos a mi alrededor tienen problemas y yo no encuentro la manera de poder ayudarlos, quiero acercarme y saber que decirles, quitarles un peso de encima para hacerlos sentir mejor, pero a veces ni siquiera me dicen que esta mal. Les juro que no lo hago por chismosa o entrometida, en verdad quiero saber que pasa para así poder hacer algo antes de que sea muy tarde, la última vez que esperé que las noticias lleguen a mí, me enteré que ya no iba a vivir con mi mamá después de 14 años.
Pero luego me pongo a pensar, ¿y qué?
¿Qué más puedo hacer yo?
¿Qué tanto impacto tiene un adolescente de 17 años?
¿Qué más pueden hacer mis simples palabras, sentimientos o acciones?
¿A quién le interesa lo que yo tenga que decir?
Y para ser honesta, después de pensar eso el cuerpo y el alma se me llena de impotencia y tristeza, de que en realidad yo no puedo solucionar sus problemas amorosos, económicos, de salud, de estudios, etcétera.
Hasta hace unos años, yo me encontraba en los peores momentos de mi vida, era alguien que odiaba vivir de una manera inimaginable, quería matarme y desaparecer. Gracias al tiempo, la vida, ayuda profesional y de mis seres queridos, logré salir de ese horrible lugar y considero que aunque no soy la mejor persona del mundo, si soy la mejor versión de mi misma y cada día trato de superarla, pero vuelvo a lo mismo, ¿de qué me sirve esto si veo como mi alrededor esta cayendo y sufriendo?
Quiero aferrarme a los que tengo, a los que aún están a mi lado pero tampoco quiero ser egoísta y si su felicidad llegara ser que ellos se tienen que ir a otros lados, yo con trabajo y tiempo lo aceptaré.
Mi única pregunta al mundo es ¿Qué esperan de mis 17 años?
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